La Gloria de Dios

“RECONOCEMOS Y EXALTAMOS LA GLORIA DE DIOS”

¿Qué es la Gloria de Dios?

La gloria de Dios sugiere Su grandeza, Su poder, majestad, esplendor, santidad y mucho más. (1 Cr. 29:11; Hab. 3:3-5) En el mejor de los casos se puede ver solo una “semejanza de la gloria de Jehová” (lea la visión de Ezequiel del trono de Dios, Ez. 1:26-28). También la gloria de Dios se refiere a la visible presencia de Dios entre su pueblo, llamada a veces la gloria: “Shekinah” por los rabinos posteriores. Ahora bien, “Shekinah” es una palabra hebrea que significa “morada [de Dios], empleada para describir una visible manifestación de la presencia y la gloria de Dios.

  • Moisés vio la gloria Shekinah de Dios en una columna de nube y de fuego (Ex. 13:21)
  • Ezequiel vio la gloria del Señor en el templo de Dios (Ez. 10:4)
  • Los pastores de Belén vieron la gloria del Señor en el nacimiento de Jesús (Lc. 2:9)
  • Los discípulos la vieron en la transfiguración de Cristo (Mt. 17:2)
  • Y Esteban la vio en el momento de su martirio (Hch. 7:55)

Preguntémonos: ¿Cuánto hace que no sientes la manifestación de la presencia real y verdadera de un Cristo de poder y de la misma gloria de Dios en tu vida? Hermanos y hermanas, Dios es real… ¡Gloria a Dios! Cuando el Espíritu llega a estar poderosamente activo en la Iglesia mediante sus manifestaciones sobrenaturales, los creyentes experimentaran la gloria de Dios en medio de ellos, es decir, una sensación pavorosa y también reverente de la presencia de Dios, similar a la que sintieron los pastores en los campos de Belén. Como organización basada en la fe cristiana busquemos en nuestras acciones glorificar a Dios y en nuestros momentos de comunión con él experimentemos su presencia.

Momento de oración