Cuidemos La Creación

NOS COMPROMETEMOS EN CUIDAR LA CREACIÓN

Romanos 8:19-23

“La Creación es el comienzo de la historia de la salvación”

“El mundo en el cual vivimos es una dádiva de amor de parte del Dios Creador, que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apoc. 14:7). En medio de esta creación, Dios colocó a los seres humanos, creados intencionalmente para relacionarse con él, con otras personas y con el mundo que los rodeaba. (Génesis 1:26)

En AMC promovemos la “Misión Integral”, sostenemos que la preservación y el mantenimiento de este planeta están íntimamente relacionados con nuestro servicio al Creador. Apocalipsis 11: 18 nos dice que Dios…”destruirá a los que destruyen la tierra.” En AMC entendemos que la pobreza humana y la degradación ambiental están relacionadas entre sí, como organización nos empeñamos por mejorar la calidad de vida de la gente y promovemos un desarrollo holístico; es decir que toma en cuenta todo lo creado y las relaciones derivadas del acto creativo. Nuestro objetivo es el desarrollo que estima, cuida, y conserva los recursos creados por Dios, promovemos una buena “mayordomía”, potenciamos los recursos ya que a través de ellos satisfacemos las necesidades humanas, creemos que la restauración total se concretará recién cuando Dios haga nuevas todas las cosas.

De acuerdo con Génesis 2:19, una de las primeras tareas de Adán fue dar nombre a los animales. Los nombres tenían gran importancia en los tiempos bíblicos. El nombre de uno representaba a la persona y, a menudo, la situación de uno. La autoridad de dar nombres a las aves y las bestias era una confirmación de la situación de Adán como gobernante sobre los animales. Génesis 2:15. La tarea de Adán era cuidar del Jardín, administrar y atender sus necesidades. La raíz hebrea, “smr”, traducida aquí como “guardar”, a menudo significa “supervisar” o “proteger”. El Jardín era un regalo para Adán, una expresión del amor de Dios, y Adán recibió la responsabilidad de él, otro ejemplo del dominio que Adán había recibido en ocasión de la Creación.

El concepto de mayordomía en el contexto de cómo debemos cuidar de nuestro planeta, está vinculado directamente con la Creación. La Palabra de Dios, debe ser releída desde una perspectiva equilibrada sobre la forma en que debemos relacionarnos con el mundo en el cual habitamos.

El cuidado de la salud es una parte vital de nuestra relación con Dios. Algunos aspectos de nuestra salud están más allá de nuestro poder. Todos estamos expuestos a productos químicos y biológicos desconocidos y otros agentes dañinos, y corremos el riesgo de daños físicos que perjudican nuestra salud. Dios sabe todo esto. Pero dentro de lo que está en nuestro poder, hemos de hacer lo mejor posible para mantener bien nuestros cuerpos, hechos a la imagen de Dios. El cuido de la familia y de las relaciones sociales, completa nuestra perspectiva de que Dios está esperando que sus hijos, quienes obedecemos su palabra cumplamos con sus propósitos, que nuestros hábitos y acciones den testimonio de que representamos en esta tierra los interés de Dios.

Momento de oración