La Gestión del Riesgo, constituye un enfoque y práctica que debe atravesar todos los procesos y actividades humanas. El objetivo final de la Gestión del Riesgo es el de garantizar que los procesos de desarrollo impulsados en la sociedad se den en las condiciones óptimas de seguridad posible, y que la atención a los desastres y la acción desplegada para enfrentarlos promuevan el desarrollo.
Los procesos de planificación y promoción del desarrollo que Acción Médica Cristiana (A.M.C.) contemplan de forma explícita el enfoque de Gestión del Riesgo en todo su proceso, fundamentado en una mayordomía integral, en aras de sensibilizar a los actores estratégicos involucrados tanto organizacional, institucional como comunitario sobre la relevancia de reducir el riesgo para dar sostenibilidad a los procesos de desarrollo. De ahí que la Gestión o Manejo del Riesgo contemple acciones de: análisis del riesgo, prevención, preparación, mitigación de desastres, así como la respuesta y recuperación ante casos de desastres.
La Gestión del Riesgo constituye un enfoque y práctica que debe atravesar transversalmente todos los procesos y actividades humanas. Por otro lado se hace necesario tener presente en todo este proceso de Gestión y/o Manejo del Riesgo, la adaptación al Cambio Climático íntimamente ligado al calentamiento global, cuyas consecuencias serán determinantes por el aumento estimado en la frecuencia e intensidad de fenómenos climáticos extremos que detonarán nuevas amenazas. Al conjugarse con la vulnerabilidad existente, la situación dará lugar a escenarios de riesgo mucho más críticos que los actuales.
En los últimos años, los desastres naturales se han convertido en un obstáculo para el desarrollo de las comunidades donde A.M.C. tiene presencia, ya que las condiciones de infraestructura, higiénico- sanitarias, agricultura, prácticas humanas inadecuadas, entre otros problemas retroceden cuando existe este tipo de emergencias. Por lo que, se disminuye la inversión social dirigida a reducir la pobreza, dejando como consecuencia un inadecuado sistema de nutrición, poco acceso a la educación y a los servicios de salud, agua potable y saneamiento, a contar con una vivienda digna y en general a reducir las inversiones que generan empleo.
La situación planteada amerita considerar el riesgo como un nuevo elemento de análisis y valoración en la planificación estratégica de A.M.C. en las comunidades, tomando en cuenta las condiciones que le favorecen y las medidas correctivas que formen parte del diseño de políticas y estrategias preventivas. |